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Objetivos del subrayado.


¿Cuál es el momento del proceso de estudio más aconsejable para iniciar el subrayado de lo que estamos estudiando?


Esta es una de las preguntas más repetidas entre los opositores que empiezan a enfrentarse al temario.


Y os adelanto también que es una de las cuestiones que más polémica genera entre los opositores y preparadores. Por eso, como siempre, os contaré mi experiencia y mi forma de ver la utilidad de subrayar como parte fundamental de mi método de estudio.


Empecemos por el principio. Subrayar te ayuda a identificar y a resaltar los datos más importantes del tema y las secciones más relevantes de un texto por eso te recomiendo que cuando estés inmerso en este proceso te hagas esta pregunta:


¿realmente estás haciendo un trabajo de subrayado consciente y productivo? ¿te está sirviendo para aclarar conceptos y mejorar la fase de memorización?





La importancia de este proceso radica en lo que conseguimos con el que es, fundamentalmente, localizar, focalizar y captar las ideas esenciales, aportando agilidad en las sucesivas lecturas y facilitando la retención de conceptos.


Al utilizar la técnica del subrayado entra en juego nuestra capacidad de análisis y observación por eso es imprescindible realizar el proceso de forma consciente y con conocimientos previos que nos ayuden realmente a que este trabajo sirva para algo y no perdamos el tiempo. 


¿Cuáles son los objetivos se pretenden conseguir con el subrayado?

1. Completar la fase del estudio analítico, desechando aquella información que no aporta y enfatizando los datos o frases relevantes.


2. Servir de base para la realización de esquemas, resúmenes, fichas de memorización y cualquier sistema de centralización de información.


3. Agilizar el estudio y reforzar la memorización gracias al uso de colores específicos, símbolos, anotaciones o frases destacadas.



Se trata de descubrir cuál es la información esencial para el estudio y esa labor de síntesis es imposible realizarla si se desconoce qué es lo más importante para tu oposición. Por lo tanto, empezar a hacerlo sin poseer un mínimo control del temario es algo totalmente contraproducente.


Uno de los requisitos fundamentales a la hora de hacer un buen subrayado es captar la idea principal del tema y destacar las palabras clave, los hechos o los conceptos, no las frases completas.


¿Y cuando es el mejor momento para empezar a hacerlo?


Te recomiendo que inicies el proceso de subrayado cuando sientas que realmente estás cómodo y familiarizado con el temario, cuando empiezas a saber qué cosas son importantes o cuáles no lo son.


No olvides que el objetivo de subrayar  se consigue si sigues la premisa de menos es más”. Esta es la clave para que el trabajo sea de calidad por lo que te aconsejo que no utilices demasiados colores que a larga te hagan perder la focalización. Discrimina los datos o palabras irrelevantes y centra tu atención en aquellos conceptos que te ayuden a realizar lecturas más rápidas en etapas posteriores.


Si personalizas tu técnica de subrayado con elementos, marcas, colores o resaltadores que más se adapten a tu forma de estudiar y que sean eficaces para ti, más partido le estarás sacando a esta etapa del estudio.


Esta fase es a la que más rentabilidad académica le puedes sacar por lo que, cuanto mayor sea el nivel que adquieras en su uso, mayor será la forma de optimizar sus beneficios y plasmarlos en resultados visibles.




Hasta la próxima.


Mª Ángeles C.

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